Comprar teléfonos chinos

Las nuevas tecnologías están a la orden del día, casi dependemos de ellas, porque casi todo se hace implicando algún elemento electrónico. Sobre todo a la hora de compartir información o incluso comunicarnos entre nosotros.

El desarrollo y la evolución de las tecnologías es tan trepidante que ni tan siquiera llegamos a conocer todas las prestaciones que los aparatos tienen. Es así, nos podemos llevar 9 meses con un aparato electrónico que cuando empezamos a entenderlo sale uno nuevo que nos ofrece algún tipo de prestación nueva que nos convence para comprarlo.

Comprar un móvil nuevo cada año

Un claro ejemplo de estos que estamos contando son los teléfonos móviles. Los teléfonos móviles. Seguro te sonará la historia, sobre todo desde la era de los smartphones, no te dura ni un año que sale otro con una tecnología más avanzada que casi te obliga a comprarlo.

Es verdad, mucha gente no se hubieran comprado un smartphone si la moda del Whatssap u otras aplicaciones similares no hubieran causado tanto revuelo.

Pero la gente se compra los smartphones para comunicarse a través de estos sistemas de chat online y a partir de ahí comienza a descubrir el aspecto interesante de las aplicaciones, algunas de pago y otras gratuitas, algunas de ocio y otras también.

El único “pero” tal vez sea el precio. Comprarse un teléfono hoy y si es de los actuales supone una inversión importante, de esas que en un año a la mayoría de gente de clase media no se le olvida.

Y entonces surge la demanda (móviles con características similares pero más baratos). China una de las potencias mundiales y tal vez la potencia manufacturera mundial más importante es la respuesta.

Características de los móviles chinos

Los móviles chinos están de moda y mucha gente compra a través de webs móviles chinos con prestaciones similares a los que ofrecen los de última tecnología. Estos que habitualmente te pudieran costar 400 ó 500 euros lo puedes comprar por 150.

Pero todo no es tan bonito y hay que ver los contras que tiene este tipo de compras. En primer lugar compras el móvil en una página, puedes hacer reclamaciones pero nunca va a ser igual que comprarlo en la tienda de tu ciudad.

El segundo inconveniente es el tiempo. Normalmente tienes que esperar 3 semanas a que llegue tu teléfono. Eso si no lo compras a través de una empresa de mensajería en cuyo caso acortarás el tiempo pero te costará más dinero, y la posibilidad de que te retengan el teléfono en la aduana.

Algunas personas piensan que en ese precio merece la pena gastarte 150 en lugar de 500 y si se estropea te compras otro, total en poco tiempo saldrá un modelo nuevo.

Preparar la habitación de un bebé

Entre mediados y finales del segundo trimestre del embarazo es bueno empezar a preparar lo que va a ser la habitación de nuestro futuro bebé. No para que la use de inmediato, ya que de recién nacido dormirá con nosotros en su mini-cuna, pero sí para organizar su ropita, sus accesorios de baño o su higiene personal.

Planificar qué queremos y cómo lo queremos

Habitación bebé

Lo primero que hay que hacer es considerar si hay que dar una mano de pintura o empapelar las paredes de la habitación. Decidir el color que tienen que tener y ponerse manos a la obra. Probablemente, con el tipo de pinturas que se usan hoy en día, tan sólo hará falta una sola capa, y también la podemos escoger de las que no dejan ningún tipo de olor (más que nada para el olfato más que delicado que tienen algunas embarazadas). Una vez hayamos acabado con la pintura o el empapelado, habrá que tomar medidas de ancho y alto para la compra de los muebles que vestirán la habitación. Hoy en día tenemos dos opciones: comprar un mueble cuna convertible, formada por módulos que una vez desmontados se conviertan en una habitación infantil para un niño de tres o cuatro años; o bien optar por la compra de una cuna, un cambiador y un armario o cómoda para la ropa. En mi caso opté por un mueble convertible y os aseguro que fue la mejor inversión que pude hacer.

Desmontamos la estructura cuando mi hija tenía dos años. Todo lo que era la cuna+el cambiador se convirtieron en una cama individual de 90cm, una mesilla de noche, un armario bajo, un escritorio y una estantería. Lo ha usado durante cuatro años, y ahora ya con seis años hemos comprado otra habitación más juvenil ya que nos viene otra niña para finales de año.

Convertir de nuevo la habitación en una cuna fue la mar de fácil; deciros que tan sólo tardamos hora y media en hacerlo, y el resultado fue perfecto. Dentro de un par de años volveremos a convertirla en habitación infantil (siempre y que no nos venga otro hijo, claro – por lo que entonces optaremos para que las niñas duerman en una litera juntas y en una sola habitación).

Una vez montada la habitación ya solo faltan los detalles: cortinas (dependiendo del color que hayamos pintado la habitación), estanterías (para empezar a colocar sus primeros cuentos y otros recuerdos), y algún que otro cuadro o foto. Como complemento de decoración también podemos colocar algún vinilo de pared que dé un toque de alegría y originalidad al ambiente. Todos estos detalles los podréis encontrar en cualquier tienda de muebles o de bricolaje y decoración. Aunque también podéis ser un poco imaginativos y plasmar vuestras propias creaciones. Existen un montón de recursos que podéis encontrar en la red.

Habitación Bebé

Creo que con toda esta lista de cosas por hacer, os pasará el tiempo tan rápido que no os daréis ni cuenta y ya estaréis con vuestra hija o hijo en brazos para disfrutarlo como corresponde. Ánimo!